Estrellas de Hollywood y millonarios internacionales se han transformado en nuevos impulsores del turismo en la Antártica, una tendencia que crece pese a las alertas por su impacto ambiental. Especialistas advierten que el aumento de visitantes pone presión sobre uno de los territorios más prístinos del planeta.
Entre las visitas recientes figuran Nicole Kidman, Michael Douglas y Catherine Zeta-Jones, quienes fueron vistos en Punta Arenas, principal puerta de entrada al continente blanco. Los viajes incluyen vuelos de dos horas y cruceros de hasta diez días, con caminatas sobre el hielo y observación de fauna.
El turismo antártico ya alcanza cerca de 125 mil personas por temporada, más del doble que hace cinco años. Expertos alertan que no existe una regulación internacional vinculante, y que la actividad depende de normas voluntarias y la autorregulación de los operadores.